Es perfectamente normal que dos perfectos desconocidos se encuentren en medio de la perfecta situación incómoda. En mucho casos, más allá de los 140 caracteres que se conocen cada cierto tiempo, no tienen muchos temas en común. Es normal sonreír, mirar hacia el techo, quejarse del servicio. Cada vez que tengo una de estas “citas a ciegas” (es más seguido de lo que pudieran creer) preparo una serie de temas que domino o que creo que podrían servir para la situación.
Es de mal gusto hablar de otros usuarios a los que ninguno de los dos conoce.
A continuación, sugiero algunos temas aleatorios:
- Las repercusiones de la energía nuclear en la vida sexual de los babuinos
- El giro argumental inesperado en el último número de tu cómic favorito
- La virginidad de Lady Gaga
- Lo bello de un atardecer en Matachewan, Ontario
- Lo pendejo de las últimas decisiones respecto a la ley de consumo de bebidas embriagantes en compañía de castores en Lancashire.
Un video para ilustrar:
2. Evita hablar política, religión y fútbol, como si se tratara de la vagina de tu madre
Todos son solemnes conocedores de política, todos entienden las pendejadas de los partidos políticos desde el mejor punto de vista, todos sabemos que el catolicismo es una mierda pero es una religión que manda a los únicos voluntarios a Zimbawe y que el Chicharito es un chingón. Entre personas que se están conociendo, al igual que entre las que ya se conocen, hablar de alguno de esos temas implica ojos morados, levantar la voz, escupitajos, patadas, balazos, llamadas a sicarios, brujería y sexo con animales.
3. No digas cómo estás vestido en tus tweets
Decir “te estaré esperando con un sombrero de ala ancha y un clavel en la solapa” sólo significa: FOREVER ALONE. Si alguno usa los avatares cínicos de Salles, tiene dos opciones: convertirse en tipografía o usar un gaffete. Aunque los complejos por la imagen son muy de los dosmiles, ya existe Instagram que permiten pasar de ser un “feo acomplejado” a una “belleza extraña de ángulos interesantes”. En ese caso se recomienda ir a lugares mal iluminados para no espantar a la gente.
Una razón más: los zapatos blancos, calcetines de lunares y smoking verde pistache no son lo más cool del universo.
4. El derecho a torcer
Nadie está atado a nada. Si en mi mente espero una modelo de senos grandes, tanga de leopardo y malos modales, pero no llegó, puedo irme sin remordimientos, pero siempre inventando un pretexto memorable. Lo mismo aplica para las mujeres: se decepcionan porque siempre esperan al James Dean que tengo en el avatar. Como servicio a la comunidad daré tres excusas infalibles:
- Le bajó la regla a mi gato y tengo que ir a ponerle un tampón.
- Necesito irme, soy voluntario en un asilo de ancianos, se fue la luz y acaban de informarme que el hamster que giraba el generador murió y me necesitan para pedalear y mantener con vida a los ancianos conectados.
- Una amiga acaba de cortar con su novio. No, no voy a consolarla, voy a cogérmela, está muy buena y vulnerable: ¡combinación ganadora!
5. Si terminan cogiendo en un motel, es muy mala idea hacer checkin en el mismo lugar al mismo tiempo.¿necesita explicación?
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Y eso es todo lo que tengo que decir al respecto




1 recordatorios de mamacita:
Jajaja... amé la foto del gatito.
Y... esteeee... ¿qué es "hacer checkin"?
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